jueves, 24 de noviembre de 2016

24-11-16


Tendemos a perder entre mensajes, el valor de las miradas, que al cruzarse, cobran ese brillo intencionado.

Es contradictorio que la distancia nos una cada vez más. Porque después de 250 km expresados en horas, minutos y segundos, los abrazos no tienen fecha de caducidad.

Que los días de mierda, donde todo sale mal, sabes que va a estar ahí para sacarte una sonrisa.

Que sé que si hago alguna locura vas a ser la primera en darme esa colleja, que tan merecida ha estado alguna vez.

Que antes de saltar, me avisas, y saltamos juntos.

Quien me iba a decir a mí, que esa niña que no me dejaba jugar con sus juguetes de pequeña, iba a ser tan importante hoy en día.

Quien me dice a mí, que esa niña está ya lista para comerse el mundo. Que va a llegar a lo más alto. Está aquí para triunfar. No vale con pasar sin dejar huella.

Quiero que las palabras sean esas golondrinas que un día danzarán al son en tu balcón, junto a la música que corre por tus venas. Que esa fuerza y ese espíritu con el que te levantas cada día sea contagioso.

Cuantos Whatsapps de " tengo analítica, ¿vienes?”. Cuantos poemas, fotos, risas y vídeos.

Porque aunque siempre digan que soy el pequeño de la familia, nunca dejarás de ser esa hermana pequeña que la distancia ha convertido en prima que vive tan lejos y a la vez tan cerca, en un huequecito del corazón; donde te gusta bailar en un lago de cisnes, badineire.

Así que lo dicho, todo muy 
azul.

 "The second star to the right
Shines in the night for you
To tell you that the dreams you plan
Really can come true."

Yo solo espero que los dieciocho no te cambien, que sigas siendo esa persona tan genial que eres, que nadie se atreva a quitarte esa sonrisa de la cara que tan bien te sienta. Que como muchacha adulta reconocida por la sociedad les demuestres a todos quién eres y cuál es tu apellido. Que sigas regalando momentos tan especiales. Y sobre todo, que vengas a Madrid de vez en cuando.

Muchísimas felicidades a esa pedazo de reina de las fiestas de Gallocanta 2015-2016.


Y eso, es tener a la prima más pequeña del mundo, pero más grande por dentro.