miércoles, 1 de febrero de 2017

Misión País: Pedroche

Los ingenieros no estamos acostumbrados a tener tiempo libre, y por eso, cuando lo tenemos, no sabemos qué hacer con el. 
Como cada fin de exámenes, tenemos una semana de vacaciones para dormir lo que no hemos dormido durante el cuatri. Era el mejor momento para hacer un viaje y desconectar de Madrid. Así que...¿Por qué no irse a un pueblecito perdido de Andalucía a darse a los demás?

Me convencieron en menos de cinco minutos de sumarme a esta odisea, no sabía a dónde iba ni a qué iba. A mi simplemente me dijeron "déjate sorprender".


Con actividades durante todo el día donde destacaba una idea de fondo: darse a los demás. Una semana de desprendimiento interior. Ya fuese pintando bancos, limpiando un campanario, jugando con los niños o haciendo compañía en la residencia el objetivo era el mismo, misionar con nuestro ejemplo. Es curioso, que terminásemos nosotros siendo misionados por la sonrisa que nos dedicaba cada uno de estos.

Quizá no hayamos cambiado el mundo, pero con los granos se forman las playas. Nosotros hemos aportado nuestro granito de arena.

Precisamente eso ha sido Misión País, misioneros, antorchas, que han dado una semana de su tiempo a los demás. Unos con pilas, otros sin ellas, pero todos con energías. Con sueño y con envites se sucedían los días pero eso no importaba porque nuestras ganas permanecían intactas. Pongo una mano en el fuego en que todos nos habríamos quedado una semana mas allí encantados. Hemos tenido un equipo organizador increíble que han hecho todo esto posible. Sencillos como palomas, un grupo increíble. Creo que todos nos llevamos grandes personas en el corazón de vuelta a Madrid. Por suerte, volveremos el año que viene.

Porque para estas cosas...tienes que dejarte sorprender, y que Él haga el resto.

+Levántate y sígueme+


Milo