Con los huevos fritos en casa de los Reyes. Las remojadas improvisadas. Los que haces pues. Los disfraces. Los futbolines. Las cartas. La cerveza. La gente. Está claro quién manda. Gallocanta manda.
No importa si vives lejos, si te has roto un brazo o si el de los barriles no llega, que no nos van a parar. Que da igual que llueva, que seguiremos bailando la noche entera.
Iremos de mañaneo a casa de los reyes, que no falten ni huevos ni panceta, que en este pueblo tenemos buen comer. Ah, y vino, de eso que tampoco falte.
Entre cervezas y amigos nos hemos juntado un año más los de siempre. Da gusto escuchar a los forasteros decir "la gente de aquí es genial". Porque sin duda, tienen razón. Y no es que me falte humildad pero...hasta tenemos un tanque.
Es esa semana donde la resaca se va acumulando día tras día, donde las tardes son de guiñote y mus, donde las noches son de verbena y recena. Dicen que Gallocanta es un pueblo pequeño, lo que no saben es que entre todos hacemos de este pueblo el más grande.
Felicitar un año mas a la comisión de fiestas, que sin ellos nada de esto habría sido posible, esos reyes que han sabido estar a la altura del cargo y han aguantado a tope hasta el final y a todos los gallocantinos que, como cada año, demostramos que somos el mejor pueblo del mundo. Que es un orgullo poder presumir por ahí de este pueblo.
Volveremos el año que viene, con más fuerza, más ganas y, posiblemente, más cerveza.
Está claro, Gallocanta manda.
Camilo eres un grande. Un placer compartir y vivir cada año estas fiestas. La belleza del pueblo reside en su gente.
ResponderEliminarAlberto (Zamorano)