martes, 13 de agosto de 2019

QUO VADIS - PERÚ 2019

Querido misionero,

Te escribo para darte las gracias,  por tu sonrisa desinteresada, por tu entrega sin descanso, por la alegría de tu corazón, por ese brillo en tus ojos. Has sido una gota imprescindible en un mar  de bondad. Quizá no hayas erradicado el hambre, la guerra o las adversidades, pero le has ganado una batalla a la superficialidad de la sociedad en la que vivimos. Gracias, una y mil veces.

En vano es el trabajo del misionero, si sus manos no están al servicio de algo mucho más grande. Recuerda, que más allá de quitar humedades o cambiar pañales, has hecho de este planeta que llamamos Tierra, un lugar mejor. Hay dos familias enteras que ahora tienen un techo bajo el que dormir. Niños que ya no conviven con las cucarachas. Una panadería que se va a poder construir. Los almacenes en orden. Un bazar a rebosar de puertas, armarios y ventanas, incluso mejoró la señal WiFi del hogar.

No olvidaré el primer día que llegaste, un poco perdido, sin tener muy claro tu quo vadis. Tan solo hicieron falta unos pocos días hasta que descubriste una realidad de la que tantas veces habías escuchado hablar en las noticias: la pobreza. Volviste de Sembrando Esperanza con un nudo en el corazón. Dicen, que allí escuchaste  el mayor discurso de Fe jamás te habían dado, sin decir una sola palabra...


Tu estancia fue increíble. ¿Te acuerdas de la sonrisa de Gabriel cuando entrabas en la UCI? O de Everson, con su parlante. Tantos recuerdos, tantos rostros, que quizá te cueste recordar alguno . Jesús David pregunta cuándo volverás. La señora Rosa también te extraña, aunque ya nadie le quita el coro en Misa. Pero hay algo que no puedes olvidar jamás, sus sonrisas. Alguien dijo una vez, que la paz empieza con una sonrisa. Quizá no puedas cambiar el mundo entero, pero somos gotas en un mar de sonrisas luchando por el único camino, el amor.

Quiero que esta carta la guardes en un cajón. Deja que el tiempo se pose entre estas líneas. Algún día, volverás aquí buscando recuerdos, o respuestas. Quizá te hayas perdido y busques tu quo vadis. Quizá no tengas fuerzas para continuar y entonces, aquí seguiré.


 "Cuando estén perdidos y no sepan donde ir, vengan, acá tienen a sus hermanos." - Padre Omar Buenaventura.

Atentamente, Perú.

No hay comentarios :

Publicar un comentario